Sapukái joyvy
Diría yo que Gregorio Gómez Centurión es inagotable. Esta afirmación me alegra y encanta, porque me hago la idea de que este escritor sí nos dará a conocer la mayor parte de sus valiosos conocimientos y no como tantos otros intelectuales que se llevaron consigo, sea por pereza, inseguridad en sus conocimientos, desaparición sorpresiva o mala salud.
El conocimiento es un pan que debe ser compartido siempre, porque es patrimonio de la humanidad; peca de mezquino quien no lo comparte, porque el mundo va mejorando las condiciones de la vida humana mediante la concatenación y acumulación de conocimientos. Esta es la esencia del ser humano; la clave de su distinción en la especie animal y su singular privilegio. Por ello es simplemente reprochable la no publicación de los conocimientos personales valiosos, así como encomiable el esfuerzo de quien, como Gregorio, más allá de sus 80 años de edad y teniendo bien consolidados los fenómenos abordados a lo largo de su vida, realiza la proeza de seguir publicándolos año tras año.
Tadeo Zarratea