Kandavare
Fiesta guarani en el Pilcomayo
Las comunidades guaraníes que viven en la orilla
oriental del Rio Pilcomayo, en el lejano oeste del
Paraguay, son herederas de una tradición antigua
de fiestas de convite que acompañan la cosecha
del maíz en los valles del Chaco occidental. Entre
los ríos Parapetí, al norte, y Pilcomayo, al sur, fe-
brero es tiempo de kandavare: tiempo de encuen-
tro de mburuvichas y capitanes, de compadres, de
parientes y de ancestros. Kandavare es también
baile de comadres al son del temïmbï, pinguyo,
angúa y angúa guasu. Es el tiempo de adornarse
con umi yvity sayju (flores amarillas), tiempo de
compartir la chicha o kagüi.
Kandavare, el carnaval guaraní del Chaco central
paraguayo, es sinónimo de reunión, de invitacio-
nes de bebida, de juegos y de risas. Lo anuncian
las estrellas, son las Pléyades o las siete cabritas:
Eiju, en la lengua guaraní eté de la zona del Río
Pilcomayo, frontera entre los territorios argenti-
no y paraguayo. Regado a música de flautas, pin-
guyos, cajas y bombos el carnaval guaraní cierra
el ciclo festivo anual del pueblo ava del Gran
Chaco. Cada mes de febrero, los Guaraníes reto-
man modos ancestrales de festejar: en rondas, y
tomados de las manos, hacen girar el tiempo para
instalar, por algunos días, una ficción seria donde
mito y rito se encuentran.