Felipito pierde el tiempo
Felipito tenía un gran problema: procrastinaba demasiado cuando se ponía a darle vueltas y vueltas a un asunto, hasta que conoció a un nuevo amigo. Tristancito, tenía un secreto: era un experto en aprovechar el tiempo. A través de esta amistad inesperada, Felipito descubrirá que no hace falta ser un genio para cambiar el rumbo, solo hace falta animarse a organizar el día y descubrir qué es eso que realmente te apasiona. Una historia sobre crecer, los amigos que te impulsan a más y el secreto mejor guardado para dejar de "ir tirando" y empezar a hacer que las cosas pasen.