Heridas que no sanan
Carlos creció entre barro y hornos encendidos en una olería del interior del Paraguay. Huérfano desde chico, aprendió que la vida no regala nada y que soñar parecía un lujo imposible. Aun así, dentro de él sigue viva una chispa de esperanza que le dice que no está destinado a quedarse allí para siempre.
aparece Karina. Con ella descubre el amor y la posibilidad de imaginar un futuro distinto. Entre cartas llenas de nervios y planes secretos, deciden arriesgarlo todo: huir, cruzar la frontera y empezar de nuevo lejos de la pobreza. Pero la libertad no es tan fácil de alcanzar.
A tres pasos de la frontera es una historia de amor valiente, de lucha y de dignidad. Un recordatorio de que, incluso cuando todo parece oscuro, soñar sigue siendo un acto de rebeldía.