Elvio Romero. Antología poética. 1947-2005
Unos cuantos, en rigor sencillos, son los valores con los cuales Elvio fraguó la universalidad de su escritura, de acuerdo con el aforismo de Tolstoi: en lo que atañe al contenido, un celo cenital por el país; la angustia incesable ante su pueblo estaqueado a la malaventuranza; la nostalgia hincada en la comarca natural y las dulces aguas de la infancia; el exilio progresando en el alma hasta rayar los huesos; el combate por la libertad del hombre, tan sustantivo como la respiración: el combate por la libertad, singular itinerario para alcanzar la paz. La nómina no extingue las materias tratadas por el poeta; caben agregar las composiciones donde el erotismo y la épica se entrecruzan, vale decir donde se muestra que el amor no se acrecienta, ni quizá consiga su cúspide, sin la projimidad de la pareja con los desheredados y la esperanza común en su liberación. O las aseveraciones terminales del trasterrado , la atardecida en la que el ser de aquí o de allá se borrará sin pausa, o las canciones de homenaje a los héroes y heroínas populares, a los artesanos, a los pícaros legendarios, a los trenes, a la guitarra del camino, a los primigenios señores de la tierra, hoy humillados, desconvocados, inmóviles. La mayoría de los libros de Elvio está categóricamente habitada por rostros, gestos, decisiones, viajes, regresos y certezas, y también por espantos, cóleras, altas respuestas, et alia. La diversidad de asuntos es tal, que es preciso mencionar de nuevo a Emiliano, cuya opulencia temática es semejante o excede la de Elvio.