Escuela para padres
Porque el hijo no viene al mundo con un manual de instrucciones
Ser padre es una aventura. Nos lanzamos al vacío literalmente cuando el creador nos presta un nuevo ser y nos encomienda la tarea de acompañarlo. Este nuevo ser viene al mundo sin su consentimiento, es decir, los padres “decidieron” traerlo, de ahí que él espera, que como hijo deseado se le brinde todo el cuidado que se merece. Muchos padres no están preparados, en realidad nadie esta preparado para asumir esta responsabilidad porque es algo que debemos ir aprendiendo sobre la marcha. Cada hijo es un universo por descubrir y nunca lo vamos a descubrir del todo. En ese proceso de descubrimiento vamos a cometer errores, unos no tendrán mayores consecuencias sobre el hijo, pero otros les afectará. Cometer menos errores posibles es entonces la misión y este pequeño material pretende iluminar ciertos aspectos de la crianza, una mínima parte, la más conflictiva.
Este material surgió a partir del comentario que me hacia mi pareja sobre las cosas que ocurrían en la guardería donde trabaja. En unas de esas se me ocurrió hacer algo con esos comentarios, que en realidad son experiencias, ponerlo por escrito. Así también aparecieron los aportes de otras colegas y sumado a mi propia experiencia la cosa iba tomando forma y tenemos este material donde se pretende mostrar a los padres los diferentes tipos de situaciones conflictivas que irán apareciendo en las diferentes etapas del desarrollo en la tan anhelada búsqueda de libertad e independencia que empieza con el destete, la guardería y culmina en la tan temida adolescencia.
La máxima de este libro es esta frase de Pitágoras: “Educa al niño para no castigar al hombre”. Para educar al niño primero debemos educar a los padres, de ahí el sugerente título Escuela para padres.