APROPIACIÓN TECNOLÓGICA Y SABERES DIGITALES EN LA FORMACIÓN DOCENTE CONTINUA
En 2013, en el marco de un Congreso Internacional de
estudios sobre la Brecha Digital y la Inclusión Social en la Educación
Superior organizado por la Universidad Carlos III de España en la
Universidad Nacional de Asunción presentamos una noción inicial
de los saberes digitales mínimos (SDM) de los universitarios
(Ramírez Martinell, 2013). Se trata de una propuesta teórica que
deriva de la noción de capital cultural del sociólogo francés Pierre
Bourdieu que desarrollamos junto con Miguel Casillas, profesor de la
Universidad Veracruzana que participó en los seminarios de
Bourdieu durante su doctorado en la Escuela de Altos Estudios de
Paris. El capital cultural (KC) está formado por tres estados
observables y cuantificables en los individuos. Estos estados son el
objetivado, el institucionalizado y el incorporado. Respectivamente,
tienen que ver con los objetos culturales –como enciclopedias, discos
de vinil o libros–; certificados, diplomas y títulos universitarios
diferentes según la universidad y el prestigio que se les asocia; y la
cultura general que poseen las personas.
El traslado de la noción de KC al campo digital aplica de
forma orgánica en estos tiempos. Concebimos a esta nueva especie de
capital (Casillas, Ramírez Martinell y Ortiz, 2014) como una unidad
de volumen de los conocimientos, prácticas, valoraciones y
experiencias que tienen los sujetos de la educación según el nivel
educativo y la disciplina académica en la que se desenvuelven. Los
estados del Capital Tecnológico (KT) también son objetivado,
institucionalizado e incorporado. El primero se refiere a los objetos
tecnológicos que usan o poseen los individuos sean dispositivos
como teléfonos inteligentes, computadoras o en todo caso un dron,
pero también los objetos digitales, el número de seguidores en una
red social, el tipo de licenciamiento o la postura ante el uso de
software propietario o libre y de código abierto. El capital tecnológico
institucionalizado se puede medir a través de las microcredenciales,
insignias, diplomas o títulos universitarios mientras que el estado
incorporado del capital tecnológico se observa en lo que las personas saben sobre las Tecnologías de la Información y de la Comunicación
(TIC).
Justamente al estado incorporado del KT –que proviene de la
propuesta bourdieuana de KC– le llamamos saberes digitales. Los
saberes digitales son entonces una “estructura graduada de
habilidades instrumentales y conocimientos teóricos de carácter
informático e informacional que distinguen los usuarios de las TIC
conforme al contexto académico en el que se desenvuelven”
(Ramírez Martinell y Casillas, 2017).
Los saberes digitales son diez. Ocho de tipo informático para
el uso y gestión de sistemas informáticos (saber administrar
dispositivos digitales, saber administrar archivos informáticos y
saber usar programas y sistemas de información especializados);
para la creación y manipulación de contenido digital (saber crear y
manipular texto y texto enriquecido, saber crear y manipular medios
y multimedia, y saber crear y manipular conjuntos de datos) y para la
comunicación y colaboración en entornos digitales (saber
comunicarse en entornos digitales y saber socializar y colaborar en
entornos digitales). Los dos saberes digitales restantes son de orden
informacional y definen los rasgos de las personas en torno a su
ciudadanía digital y literacidad informacional.
La colaboración con la comunidad paraguaya continuó con
visitas, colaboraciones, desarrollos conjuntos y producción
académica. Para enmarcar el contexto de desarrollo de este libro, vale
la pena mencionar cuatro momentos que perfilan la génesis de la
obra.
Primero, en el marco del foro regional de educación superior
en Paraguay, celebrado el 4 de octubre de 2016 en 17 departamentos y
25 nodos en diferentes ciudades del país (Ramírez Martinell, 2016) se
presentó ante el presidente de la república del Paraguay, el ministro
de educación y cultura, el gobernador de Paraguarí, el viceministro
de educación superior y a la comunidad educativa paraguaya una
estrategia de incorporación de las TIC a través del reconocimiento de
los saberes digitales disciplinarios. Cuatro años más tarde, en el Seminario Internacional “Impulsando la Educación” organizado por
la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) en Paraguay se
presentó una hoja de ruta para el uso de las TIC hacia el logro del
aprendizaje en la práctica pedagógica en la que el centro de la
propuesta versaba en torno a los saberes digitales (Organización de
Estados Iberoamericanos, 2020). En 2024 coordinamos dos partes del
dossier sobre Inteligencia Artificial en la Educación, la primera parte
publicada el 21 de mayo (REPED, 2024-05-21) y la segunda el primero
de noviembre (REPED, 2024-11-01). En total, las dos partes del
dossier reunieron una veintena de textos escritos por académicos del
Paraguay, México, Canada y España, entre los que se reportaban
experiencias de los primeros meses de uso académico de la
Inteligencia Artificial Generativa y la expansión de la cultura digital
de los sujetos de la educación y de sus saberes digitales.
Las Jornadas de educación a distancia y tecnología educativa
organizadas por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales
(FACEN) de la Universidad Nacional de Asunción iniciaron en 2020
con temáticas de innovación educativa, retos y reflexiones en torno a
la excelencia de la educación a distancia. Desde entonces se han
celebrado de manera anual en modalidad híbrida. La colaboración
entre los grupos ha sido constante en torno a la organización de
eventos sobre innovación, diseño instruccional o saberes digitales
propios de la educación superior y a distancia que hemos compartido
en talleres, ponencias o conferencias magistrales en el marco de estas
jornadas y de otros espacios.
Estos puntos de colaboración –que no son todos los que
hemos tenido pero que enmarcan el trabajo que se presenta en el
libro– dan cuenta de la interacción y colaboración recurrentes que
tenemos a nivel institucional entre la Universidad Nacional de
Asunción y la Universidad Veracruzana en lo general; de la FACEN
con el Centro de Investigación e Innovación en Educación Superior,
en lo particular; y, en el nivel personal e individual, entre Valentina
Canesse, Roberto Páez, Ignacio Mereles, Felipe Villalba, Miguel
Casillas Alvarado, Rocío López González, Ricardo Mercado del
Collado y un servidor, Alberto Ramírez Martinell. Con estos antecedentes de trabajo conjunto y del desarrollo
de un pensamiento compartido se puede decir que el 27 de junio de
2025 se celebró el inicio un avance significativo del proyecto PINV
01-476 “Apropiación Tecnológica y Saberes Digitales en la Formación
Docente Continua” impulsado por la FACEN de la UNA, el
Gobierno del Paraguay, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
y PROCIENCIA, en el que docentes de educación media superior
participarían de acciones de habilitación tecnológica en torno a los
saberes digitales.
En este libro se presenta entonces el resultado de una
colaboración que se ha dado desde 2013, entre grupos académicos
que, aunque estamos separados por 6500 kilómetros, hemos logrado
articular acciones, proyectos y transferencia de conocimientos y
experiencias a nuestras comunidades académicas y colegas
profesores de otros niveles educativos.
La obra incluye textos en torno a los marcos conceptuales de
apropiación tecnológica y una comparación de los mismos, así como
la metodología utilizada para implementar los cursos de Saberes
Digitales para docentes y posteriormente analizar los niveles de
apropiación tecnológica por parte de los docentes participantes.
También se presentan los resultados descriptivos del diagnóstico
inicial basado en el marco Saberes Digitales y los resultados
descriptivos de las mediciones de apropiación tecnológica realizadas
antes y después de la implementación de los cursos en la FACENUNA.
Finalmente se ofrecen conclusiones y recomendaciones para
las políticas públicas e institucionales, así como para futuras
investigaciones dentro de esta línea de trabajo. Invitamos al lector a
adentrarse en estas páginas, con la certeza de que este esfuerzo
conjunto no solo documenta una fructífera trayectoria de
colaboración transnacional, sino que también traza una ruta clara
hacia la transformación digital de la práctica docente. Alberto Ramírez Martinell Profesor Investigador de la Universidad Veracruzana, México
Junio de 2026.