La adivina
La vida de Amaya había llegado a una encrucijada, porque su relación con Jorge estaba terminada y para revitalizarla decidieron viajar a Río de Janeiro. Allí conoce a Madame Belisserry, una adivina que poseía la clarividencia y podía ver tanto el futuro como el pasado. Casualmente también conoce a Alejandro, un hombre encantador y seductor, pero que tiene un tormentoso pasado, de asesinatos y guerras. La adivina la alerta de que es un mujeriego que pronto va a abandonarla. Amaya se encuentra en medio de un triángulo amoroso, por un lado Jorge que le brinda estabilidad, y por el otro Alejandro que la atrae de forma irresistible pero podría causarle un profundo dolor.