Escuela San Miguel: 120 años sembrando sueños
Una obra histórico-literaria, que, rendir un merecido homenaje de recordación a la escuelita rural, recordando con emoción y gratitud a los docentes y alumnos que pasaron por sus aulas, sin olvidar a los padres de familia y otros referentes de la comunidad, que no escatimaron esfuerzo y voluntad para la construcción, mantenimiento y mejoras del local escolar, tanto del original,creada en el año 1906, como del nuevo local, inaugurado en el año 2000 y que se halla asentado a pocos kilómetros de la antigua construcción, hoy desaparecida, pero que queda en la memoria colectiva de la comunidad de San Miguel y comunidades circunvecinas. En el corazón del departamento de Caazapá, en el distrito de Coronel Maciel, se encuentra la escuela San Miguel,una institución educativa constituida en faro de esperanza y sembradora de conocimientos para generaciones y generaciones de niños y jóvenes, donde se formaron y crecieron como estudiantes. Se trata de la hoy denominada Escuela Básica N.o 666 de la compañía San Miguel, institución educativa que este año cumple nada menos que ciento veinte años de existencia, con lo que se constituye en una de las más antiguas de la región y ofrece actualmente educación desde el Jardín de Infantes hasta 6.º grado, de la Educación Escolar Básica Este libro nace del compromiso de rescatar esa memoria. En sus páginas, el lector encontrará una reseña histórica de la educación en el país y de la escuela, el traslado al lugar actual de la institución y los desafíos de superación, que enfrentó durante su caminar, la descripción de la comunidad de San Miguel, sus costumbres y tradiciones. Una acertada y justa referencia sobre “Docentes que dejaron huellas”, desde los fundadores, con su breve biografía, hasta los exdocentes (casi todos desaparecidos) y los activos, es decir, los que ejercen actualmente. Un ejemplo de extrema creatividad se patentiza con las diversas “Fiestas de Primavera”, que en cada mes de septiembre organizaba la escuela con la inspiración de las maestras y de la Comisión de Damas, cambiando de temática cada año. Se describe cada una de esas fiestas con todos los pormenores con mucha solvencia descriptiva. El libro retrata para cada año diferentes modalidades de fiestas de primavera, en las que debutaban en sociedad las quinceañeras de la comunidad. También la destreza, chispa y gracejo con que se describen los juegos de infancia y recreo desarrollados a lo largo del rico historial de la institución. Dos poesías que adornan la obra, que se titulan respectivamente “Mbo’ehao San Miguel” y “Chipa Guyra’i”.