Algunas puertas nunca vuelven a cerrarse
Aquella noche de octubre, la novela que escribieron Ana
Martini y Carlos Martini, abrió algunas puertas.
En esta, se abren otras. Parece una historia sencilla.
Comienza en calles solitarias, bajo una llovizna persistente.
Todos creemos que sabemos lo que va a pasar.
Pero es solo una ilusión.
Un comisario. Una ciudad que aprendió a no hacer preguntas.
Un pasado que sigue respirando en silencio.
A medida que la historia avanza, lo que habíamos pensado
se desvanece.
La amistad, el amor, la traición y el engaño se entrelazan
en un mundo donde todos se conocen… y nadie sabe
realmente quién es el otro.
La muerte se vuelve una presencia constante. Y los vivos
empiezan a preguntarse si realmente lo están.
Porque hay historias que nunca terminan.
Y puertas que ya no se pueden volver a cerrar y estas
páginas tampoco.