Dificultades paraguayas
La investigación del Congreso de los Estados Unidos sobre los sucesos de 1868
La mañana del 1o de setiembre de 1868, cl Honorable Charles A. Washburn ministro residente de los Estados Unidos en el Paraguay, salia por última vez de la legación norteamericana en Asunción, flanqueado por el cónsul italiano y el francés. Había enviado a su familia más temprano para que no fuera alcanzada por la violencia que temía se desatara a su salida.
A poca distancia le seguían un norteamericano y un británico: Porter
Cornelius Bliss y George Frederick Masterman. Ambos eran miembros de
la legación, pero estaban acusados de participar en una conspiración para asesinar al presidente Francisco Solano López y terminar así con la Guerra de la Triple Alianza. Washburn había sido acusado de participar también pero mientras el ministro estadounidense, protegido por su inmunidad diplomática, logró llegar hasta el vapor que lo devolvería a su patria, sus compañeros fueron inmediatamente prendidos y permanecieron por tres meses detenidos, interrogados por los jueces -entre ellos el padre Fidel Maíz--, sometidos a torturas o a la amenaza de ellas.
Una vez a salvo, Washburn lucho por conseguir la liberación de Bliss y
Masterman, informando a sus superiores la violación de la bandera americana y el arresto de los dos miembros de la legación, que se
encontraban --aseguró- en peligro inmediato de muerte. Y aunque
finalmente logró su entrega, el proceso evolucionó de una manera
imprevisible, mostrando amargas rivalidades entre el Departamento de
Estado y la Marina de los Estados Unidos, con acusaciones hacia los tres
hombres por parte de los oficiales que debían defenderlos
Ante eso, Washburn, Blisss y Masterman solicitaron al Congreso de los
Estados Unidos una investigación sobre sus actividades en el Paraguay,
así como de las actitudes tomadas por los oficiales navales. Las sesiones se iniciaron el 30 de marzo de 1869. A 1o largo del mismo salieron a relucir prejuicios y actitudes ineptas e indignas, mentiras alevosas y favoritismos de protagonistas de primer nivel, que pusieron el esprit de corps por encima de sus deberes. Declararon almirantes y marineros, embajadores y secretarios, torturados y carceleros, con un detalle que encoge el corazón y que leído in extenso- no deja lugar a dudas sobre lo sucedido, aportando detalles inéditos que terminan siendo un proceso tanto a Francisco Solano López como a los aliados, así como a la Diplomacia y la Marina norteamericana.
Las actas del proceso, traducidas por el Dr. Cristóbal Duarte Miltos,
constituyen una documentación única sobre la Guerra del Paraguay,
producida en un pais neutral y con todas las garantías procesales. Su lectura es apasionante, y sus conclusiones son la opinión mesurada de una elite política que se mostró sorprendentemente al tanto de la situación.
Fiel a Su linea de publicación de fuentes documentales integras, Tiempo
de Historia publica el libro del Dr. Duarte como un señalado aporte a la
Historia de la Guerra de la Triple Alianza.